Las nieves nos siguen asediando continuamente. Los paisajes nevados son una constante en la primera etapa del éxodo. Las noches siguen siendo una pesadilla cada vez que acampamos. Volvemos a pasar por los parques nacionales de Jasper, Bunff y Kootenay que se encuentran envueltos por una ya definitiva y espesa capa de nieve ... nada que ver con los paisajes que nos encontramos en este mismo lugar mientras subíamos. El puerto de montaña de Athabasca ha recibido tal cantidad de nieve por las ventiscas nocturnas que tienen que cerrarlo durante varias horas para despejarlo con quitanieves. Los accidentes por deslizamiento se suceden. Nosotros vamos con pies de plomo, ni una sola imprudencia en el regreso. Sería estúpido tener un accidente a estas alturas con lo que hemos pasado durante tres años y medio.