A medida que avanzamos por los canales del mar de Alaska no nos encontramos tan solo con hermosas casas aisladas ... es que hay hasta pueblos de verdad. Perdidas de la mano de Dios, curiosas poblaciones van apareciendo. Son pueblos reales, algunos muy pequeños pero a ninguno le faltan sus tiendas, biblioteca, colegios, iglesias, ayuntamiento, hoteles, ... de todo. El primero fue Petersburg, el mayor enclave de la zona con 3.300 habitantes, fundada por pescadores ... ¡noruegos!, ¿quién sino? (www.petersburg.com) El segundo fue el recogido pueblo de Wrangell (en la foto), un compendio de casas impolutas en medio de una espectacular naturaleza (www.wrangell.com).

Pueblo de Wrangell ... donde las lanchas comparten parking con los coches-casa tan populares en los Estados Unidos y Canadá.