Las Montañas costeras aprietan a Juneau junto al mar pero no muy lejos de la ciudad su entumecido vecino, el glaciar Mendenhall, derrama sus improvisadas esculturas de icebergs en un recodo del lago del mismo nombre. El río Mendenhall será el mensajero encargado de intentar llevar los errantes y efímeros vestigios glaciares hasta el océano mientras van derritiéndose por el camino. La naturaleza con sus diversas marchas por toda su geografía completan los atractivos de este sugestivo enclave ... desconocido en casi todo el mundo.