Apenas siete horas de navegación y ... primer alto: ¡Juneau! Llegamos a la capital de Alaska... una capital a la que no se puede llegar por tierra ... por increíble que parezca. Así es, la capital del mayor estado de Estados Unidos ... está en un emplazamiento aislado por tierra, tan solo se puede llegar por avión o por barco (www.traveljuneau.com). La oficina de turismo de Juneau se hace cargo de nosotros y por primera vez desde que salimos de Los Ángeles (anda que no queda lejos) ... dormimos en una cama y la primera noche en muchísimo tiempo que no nos pelamos de frío mientras nos metemos en la cama. Nos alojan en el cómodo hotel Driftwood, un establecimiento muy céntrico y donde muchas de sus habitaciones tienen salón con cocina completa para vivir autónomamente. Desde esa cómoda base exploramos los alrededores de Juneau, algo sencillo puesto que tan solo tiene 75 kilómetros de carretera ... donde ambos lados son sendos callejones sin salida. La ciudad en sí nos encantó, nos la esperábamos más aséptica y nos cautivó tanto por su arquitectura como su increíble emplazamiento, desparramándose desde las colinas hasta llegar al gélido mar.