Cuando miramos el termómetro y vemos las temperaturas diurnas de -5º y hasta -7ºC (y de -10 a -13ºC por la noche) ... nos acordamos de cómo se inició la expedición. En el norte de África, recorriendo el Sahara durante julio y agosto con temperaturas que llegaron hasta los 50ºC. Estamos terminando en la otra punta del termómetro. La ruta es como el mundo, con lugares perfectos y con extremos. Los extremos nos han tocado al comenzar ... y al terminar. Si bien en el norte de África tuvimos que modificar algunos itinerarios debidos a las tormentas de arena (crónica 6 en Libia) y a la deshidratación ... aquí hemos de partir por las tormentas de nieve y el frío ... antes de que comiencen a cerrarse las vías terrestres por la nieve.

El que sí que está contento es nuestra mascota pingüino. Tras fotografiarse en la fría Patagonia con sus primos (crónica 72) ahora se saca una foto en lo que el considera un "paraíso climatológico" y con un nuevo amigo que piensa igual que él.