
La nieve siempre está acechando, dentro de poco se comenzarán a cerrar carreteras por metros de nieve. Demasiada suerte hemos tenido que siempre hemos podido avanzar por la ruta prevista ... aunque en dos ocasiones tuvimos que esperar largas horas, la primera a que pasase un quitanieves en un paso de montaña y la segunda a que llegase una grúa para retirar un autobús cruzado debido a un derrape (sin consecuencias para nadie).
Hay zonas todavía no cubiertas pero la mayoría luce el traje de novia que relumbrará durante muchos meses ... o de forma eterna en las alturas. La gran fortuna es que el día radiante que Alaska nos ha regalado hoy ha fundido el hielo sobre el camino y nos permite avanzar con seguridad y a velocidades decentes