
La matrícula no exagera nada y las montañas de nieves eternas campan a sus anchas mientras que algunos lagos dejan de ser sólidos tan solo unos pocos meses al mes. El avance tan pronto se ve inmerso en un invierno de naturaleza pelada parda y gris como resplandece por efecto de la nieve allí donde las nubes han decidido comenzar en serio a extender las incólumes sábanas albinas sobre la geografía. Hoy nos hace un día precioso, como una boda perfecta, el cielo galán luciendo su mejor traje azul y la tierra vestida de prometida avanzando juntos por Alaska. Los paisajes son una delicia contemplados así. Pero todo tiene un precio, cuando el día es tan hermoso ya sabemos que la noche va a ser terrible, las temperaturas caerán en picado tan pronto como el oficiante dorado de la boda del cielo y la tierra se retire a dormir. Esas noches son una pesadilla. Cuando llueve, está encapotado o nieva ... la noche será más suave y "tan solo" baja a -4 ó -5ºC. Pero no importa, preferimos los días de cielo azul y mientras lo disfrutamos, para no estropear el momento, intentamos no pensar en la que se nos viene encima cuando llegue el ocaso