Sí señor ... ¡¡¡¡LO CONSEGUIMOS!!!! ¡¡Llegamos a Alaska!! A la entrada no hay nieve pero hace un viento y un frío terrorífico. El letrero de "Alaska or Bust" (ver crónica anterior) que llevábamos en el morro ... "reventó", la climatología debió de arrancarlo ... y desapareció para siempre. Afortunadamente ... nosotros no. Cada estado de EE.UU. tiene un lema y el de Alaska es ... "La Última Frontera" por su lejanía y remoto emplazamiento a caballo del Círculo Polar. También para nosotros es "La Última Frontera" ... "La Última Meta". Levantamos victoriosos la botella de champagne que hace un año compramos en Chile, en Punta Arenas, en el estrecho de Magallanes, en el extremo sur del continente americano. Ahora, justo en el otro extremo del mismo continente será descorchada, servirá para brindar por la última meta conseguida. Pero imposible abrirla y beberla ahora, demasiado frío. Encontraremos el momento exacto en Alaska para celebrarlo como se merece.

Pero ... no se trata de "tocar y volver". Queremos llegar hasta el final, meternos dentro de Alaska hasta donde la nieve, el hielo, el frío, el viento y la resistencia de nuestros cuerpos nos lo permita