
"Capitana"
por un día. Hemos llegado a los Ángeles con un tiempo envidiable pero
agotados, las últimas dos etapas han supuesto 1.100 y 1.600 kilómetros por
jornada, nunca antes habíamos cubierto 1.600 km. en un día. Un día de
descanso antes de meternos de lleno, una vez más, en el trabajo acumulado.
Desde que salimos de Guatemala no hemos podido poner al día ni correo, ni fotos
ni documentación. Ese día cambiamos el volante del Montero por el timón de un
velero. Mi tío Hervé nos lleva a bordo del velero de su amigo Jeff para
conocer la costa californiana desde "el otro lado". La Ruta alrededor
del mundo nos permite conocer a muchas personas nuevas pero también realizar
visitas a personas que viven muy lejos de nuestro hogar sedentario en España.
Mi tío es uno de los casos más sangrantes porque mi familia es minúscula y no
nos veíamos desde hace ... ¡14 años! Más grave todavía, es el único
miembro de la familia que todavía no conocía a Marián a pesar de llevar 16 años
juntos. Con este alto en Los Ángeles las aguas vuelven a su cauce.
Y también es momento de compras. Preocupados por la climatología del norte,
teníamos decidido desde hace meses renovar nuestro equipo de invierno y parte
del material de acampada que ya estaba en las últimas. ¿Qué mejor lugar que
los Estados Unidos, con precios muy asequibles y una variedad infinita? Y más
todavía cuándo íbamos de la mano de Hervé, conocedor de todos los lugares.
La compra más vital ... nuevos sacos de dormir cuya etiqueta indica que pueden
aguantar hasta 15º bajo cero. ¡Lo comprobaremos seguramente! Cada vez que
vemos el parte meteorológico de Alaska ... esto tiene peor pinta.