Las Rocky Mountains han sido un plato fuerte en nuestro recorrido canadiense y no encontraremos nada igual en el resto de la ruta por este Edén de naturaleza llamado Canadá. Vamos dejando tras nosotros las atalayas de las Rocosas como el colosal Monte Fitzwilliams. Para los canadienses, las montañas son uno de sus legados más preciados. El año 2.002 ha sido declarado el año Internacional de las Montañas y encontrándonos en un país donde ellas son una de sus más distinguidas protagonistas nos sentimos afortunados de movernos por sus dominios.

El Monte Fitzwilliams es una de las imponentes vértebras que conforman la columna vertebral de Norteamérica: las Montañas Rocosas.