
Han pasado tan solo 10 días desde que nos despedimos del Montero en Ecuador y ya estamos todos de nuevo reunidos ... en Panamá. El procedimiento realizado en Ecuador se repite a la inversa, se hacen saltar todos los precintos ante la presencia de los agentes de aduanas, funcionarios portuarios, policías y departamento antidroga. El Montero está intacto y con los papeles en regla tardamos apenas 3 horas en liberar a nuestro compañero. Hace un año su largo cautiverio le llevo del continente australiano al continente americano tras 20 días de travesía por el Pacífico. Esta vez ha sido un corto e histórico recorrido marítimo el que le ha llevado de Sudamérica a Centroamérica ... concluyendo su navegación nada menos que atravesando el mítico Canal de Panamá para llegar al puerto de Colón. Grandes incógnitas todavía nos esperan cuando salimos del recinto portuario, la primera de ellas es cómo afecta a las carreteras y pistas la actual estación de lluvias que se descarga en Centroamérica. La segunda es si conseguiremos llegar a Alaska porque los grandes fríos se acercan al extremo norte de América y estamos realmente retrasados. Pero Alaska está todavía muy lejos, ahora tenemos toda Centroamérica por delante.

El Montero arranca a la primera y le saco mimosamente del hermético camarote que le ha albergado en su corto "crucero" del Pacífico al Atlántico. A este paso nuestro Mitsubishi Montero, además de surcar los cinco continentes ... va a resultar ser también el más marinero de todos.

El grupo K-2, policía antinarcóticos de Panamá, inspecciona cuidadosamente el Montero y su adiestrado perro husmea por todos los rincones.