Nos estamos asando de calor y hemos de partir en tromba de Belice para que no nos alcance el invierno. ¡Qué irónico! Se nos acaba el tiempo y el presupuesto ya es inexistente, llevamos toda América haciendo juegos malabares con las cuentas y el calendario y como decían en Bolivia durante los regateos: "no sale". La ayuda de MOTRANSA, la Mitsubishi de Ecuador, fue un balón de oxígeno pero aún así hemos tenido que simplificar el recorrido y suprimir de la ruta todo aquello que ya conocíamos y teníamos mucha documentación debido a otras rutas: primero fue Argentina, luego sacrificamos Brasil y ahora le toca el turno a México. Una pena porque la arqueología mexicana es soberbia y uno no se cansaría de regresar pero ... recorrido pormenorizadamente en 1.991 ... no tenemos ni tiempo ni presupuesto para regresar a cada uno de los puntos que nos cautivó. Hemos de recorrer este país, desgraciadamente, sin detenernos. Es más, sus autopistas de peaje son las más caras del mundo y hemos de ir por las nacionales ordinarias. También el combustible es carísimo (el segundo más caro de América tras Belice) y cada repostado es una puñalada. Además hay que pagar en efectivo porque ninguna gasolinera acepta tarjeta de crédito, son miles de kilómetros y los dólares en efectivo caen por cientos. La conducción es mala y el avance muy lento debido a los enormes badenes de frenado y a la gran cantidad de poblaciones. Parece que no avanzamos y al final cortamos por lo sano ... tomamos la costa este para llegar cuanto antes a Estados Unidos. Perfecto para nuestros fines, conduciremos unos 400 kilómetros extras pero circularíamos miles de kilómetros por carreteras y autopistas de ensueño (y gratis) y el combustible muchísimo más barato. Tenemos que llegar a Los Ángeles cuanto antes. Tan solo nos detenemos en México para una foto simbólica ... ¡¡cruzamos el Trópico de Cáncer!! Eso significa que salimos del trópico y sus calores, regresamos a los países con 4 estaciones. El Trópico de Cáncer marca también algo más que una reactivación de las estaciones, ese cartel también nos dice que se acaba nuestra aventura latinoamericana y debemos seguir el rumbo que testarudamente marca nuestra brújula: NORTE, donde las condiciones climatológicas difieren diametralmente a las soportadas hasta ahora. No en vano nos vamos acercar al círculo Polar Ártico. Alaska es nuestro próximo objetivo ... confiamos que el terrible invierno de esas latitudes no nos impida alcanzar esta última meta. Azimut