
Con Mari Carmen y Gabi
nos acercamos a conocer la preciosa ciudad de Antigua. A pocos kilómetros de
Guatemala City, la antigua capital guatemalteca es un museo al aire libre, sin
lugar a dudas el pueblo más atractivo de Guatemala. No nos extraña que sea el
hogar de escritores, pintores, escultores, artesanos... su seductora fisonomía
inspira con ingenio la sensibilidad de los artistas. Declarada Patrimonio de la
Humanidad todavía se podían ver los posters y banderas que aclaman la reciente
visita del Papa Juan Pablo II. Esa visita, unida a la canonización del padre
Pedro que desarrollaba su oficio en Antigua y que se halla enterrado en la
iglesia de San Francisco, ha hecho que Antigua no sea tan solo un hermosísimo
pueblo sino un centro de peregrinaje. En los países latinoamericanos es donde
mayor y mejor acogida tiene la figura del pontífice y las alusiones constante a
su figura eran más que elocuentes.
A sus 1.523 metros de altitud le rodean tres poderosos volcanes, el Volcán de
Fuego (3.763 metros), el volcán de Agua (3.766 metros y representado en el
cuadro) y el Acatenango (3.976 metros) que sigue emitiendo ocasionales columnas
de cenizas como un cínico recordatorio de su latente poder destructivo, no son
sus únicas amenazas. Numerosos terremotos se han producido a lo largo de su
dilatada historia provocando el cambio de la capital después del espantoso
terremoto que la dañó terriblemente en 1.773. (Más fotos en link)

La Calle del Arco en Antigua, con el volcán de Agua dominando la antigua capital de Guatemala.

Las incontables iglesias de todos los estilos embellecen este entrañable pueblo colonial. En la foto la iglesia de Nuestra Sra. de la Merced.