Los ángeles nos han arropado en Ecuador: la familia Lastra nos acogió en Quito, la Fundación Mª Dolores Blaschke nos arropó en Guayaquil, Motransa nos apadrinó para seguir sin quebraderos de cabeza hacia Centroamérica y los medios de comunicación realizaron una divulgación del paso de la Ruta de los Imperios por Ecuador. La experiencia humana ha sido grandiosa y sigue sin cesar puesto que ha llegado un aluvión de correos de ecuatorianos que han conocido la web a través de su prensa nacional y se han puesto en contacto con nosotros para "unirse" a la expedición y darnos ánimos. Imposible agradecer uno a uno pero desde aquí damos infinitas gracias a todos ellos por sus cariñosas palabras y ese empujón moral importante para lanzarnos a la última etapa de la expedición. Son los correos electrónicos de nuestros "acompañantes virtuales" los que nunca nos hacen sentir solos, por dura que sea la etapa. En Guayaquil se termina la etapa sudamericana con el estupendo sabor de boca que nos han dejado los ecuatorianos.