Aunque estos pobres perros parezcan estar en las últimas  por alguna enfermedad que le ha provocado ese aspecto endeble y sin pelo ... la realidad es bien distinta. Esta raza sin pelo, llamada "viringo", se convirtió en el animal de compañía de los incas cuyo papel principal era calentar sus lechos. Al no tener pelo están libres de pulgas y no huelen pero deben protegerse del sol y del frío. Sus orígenes son desconocidos pero parece ser que llegaron al continente americano acompañando a los primeros inmigrantes que cruzaron por la lengüeta de tierra del Estrecho de Bering desde Asia.