Mercado en Cochabamba. La variedad de "papas" que podemos encontrar en el mercado es increíblemente abrumadora, las verduras, frutas y cereales han convertido a Cochabamba en el corazón agrícola y granero del país. El paseo es magnífico, los mercados siempre nos fascinan pero las vendedoras del mercado siguen siendo tan hoscas como el resto de las mujeres indígenas en el resto del país. La amabilidad la encontramos con los clientes y otros paseantes y podemos hablar con ellos. Se quejan de la pobreza, la corrupción tan tremenda que les sume en la desesperación y de la tragedia todavía no superada por haber perdido su salida al mar tras la Guerra del Pacífico con Chile a finales del siglo XIX. Estamos en plena campaña electoral y el lema de todos los políticos es "lucharemos y acabaremos con la corrupción" pero la población ya no se cree nada, saben que el que salga robará y robará como han hecho sus predecesores. Prueba de ese descaro e impunidad del que gozan la mayoría de los políticos sudamericanos es que sin importarles la imagen que pueda causar ... los propios congresistas bolivianos (en plena campaña electoral) se acaban de auto-aprobar en estos días un sueldo vitalicio de más de 3.000 euros si se tiene un determinado número de años de servicio ... y lo heredará íntegro su esposa en caso de viudedad. Los políticos son la oligarquía de este país, no tienen problemas económicos pero siguen saqueando las arcas con sueldos, concesiones y pensiones escandalosas.