En San Rafael encontramos otro de esos testimonios que han embellecido las poblaciones de la jungla y han creado una ruta única. El Padre Schmidt, además de sus labores evangelizadoras era arquitecto y durante el siglo XVIII diseñó, dirigió o restauró, con la ayuda de los nativos, muchas de las misiones que estamos recorriendo. La bellísima misión de San Rafael (en la foto) fue fundada en 1.696 pero completada por Schmidt entre 1.740 y 1.748.

 

Misión de San Rafael. Aparte de su exclusiva arquitectura, otro sello distintivo de las misiones de la Chiquitanía son sus columnas retorcidas y los frescos en tonos beiges que inundan las fachadas y los interiores de las mismas.