
Pero
cuando el polvo se disipa y pagamos el respectivo peaje a la entrada del pueblo
por la utilización de esas "autopistas de incomodidad" ... aparece
San José de Chiquitos, capital de la provincia de Chiquitos. Aquí encontramos
la primera de las joyas de la arquitectura y artesanía religiosa de las
Misiones Jesuíticas que se levantaron a partir de la segunda mitad del siglo
XVII. Las misiones son el motivo principal que nos han traído hasta estas
apartadas latitudes. La misión original de San José fue erigida en 1.696 pero
reemplazada en 1.748 por la que actualmente se encuentra en la Plaza 26 de
Febrero con su impresionante estructura neo-barroca. Fundada por el jesuita español
Felipe Suárez y Dionisio de Ávila el 19 de mayo de 1.697 está siendo
restaurada mediante la Oficina de Cooperación Española Internacional. La misión
de San José de Chiquitos (la única de piedra) forma parte de un conjunto de 7
misiones que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un
tesoro muy poco conocido del territorio boliviano y apenas visitado por aquellos
viajeros que se adentran en el país andino y que sólo se limitan a acercarse
al Salar de Uyuni y al Lago Titicaca. Pero en la Chiquitanía hay una historia
escrita en los muros de estas espectaculares misiones que llenan de orgullo a su
gente, herederos directos de su legado y que no se deberían pasar por alto por
ser un tesoro único en su género ... que sigue en activo.