
Apenas
hay carreteras en Bolivia y las pistas son una pesadilla ... con peaje. No
importa el estado de la vía o que se empleen dos días entre botes y cruces de
ríos ... siempre habrá una caseta con barrera y un funcionario con su
talonario de tickets. Los billetes caen por decenas mientras se avanza por
Bolivia. En la infecta pista entre Sucre y Santa Cruz las montañas e increíble
valles son los protagonistas y hacen que el padecimiento del avance se vea
recompensando.