Pero el Villarica tiene un hermano mayor de 3.060 metros más nervioso que él. Ahora nos encontramos en el Parque Nacional de Conguillío hogar del volcán Llaima "el Resucitado" (en la foto), un volcán que tiene muy mal despertar. Durante el siglo XX se ha encolerizado en 22 ocasiones, pero los indígenas ya lo vieron enojarse la primera vez en 1.640. Por las cenizas que en su última erupción de 1.994 dejó tras de él avanzamos las ruedas de nuestro Montero pero el ciclo de vida y muerte nos rodea al ser envueltos por los bosques.

 

En algunos momentos los bosques que han nacido sobre las cenizas del Llaima se convierten en enmarañada jungla.