Avanzamos por las pistas ripiadas para alcanzar nuevos lagos y nuevos volcanes. Son pistas que han fusionado su tierra con las cenizas que en otro tiempo lo cubrieron todo al explotar convulsivamente las profundidades de la tierra y arrojar sus entrañas a la superficie. El lago Calafquen (en la foto), que forma parte del territorio de los Siete Lagos que estamos recorriendo, nos muestra orgulloso sus penetrantes aguas azules en este día intensamente soleado. Cuenta también con su propio centinela al otro lado de la frontera: el volcán argentino Lanín, un volcán extinto con 3.747 metros de altura (en la foto).