Regresamos a la "civilización" durante dos días porque hay una ciudad que merece una escapada desde las tierras del agua y el fuego: Osorno. Fue fundada por el español Francisco de Villagra en 1.553 por orden de Pedro de Valdivia. Pero en 1.604, tras cuatro años de resistencia a la rebelión encabezada por el cacique mapuche Pelantaro, se abandonó la ciudad con las industrias y granjas que se habían levantado ... y que fueron arrasadas inmediatamente por los mapuches. En 1.792, casi dos siglos después, se resdescubrieron sus ruinas y se volvió a levantar sobre sus cenizas. Aunque sus más bellas mansiones, como casa Stuckrath de la fotografía, proceden de la época colonial alemana del final del siglo XIX y principios del siglo XX.

 

Detalle de otra mansión teutona de Osorno.