
Llegamos de noche a Puerto Octay y acampamos al sur de esta villa, en una solitaria bahía del lago Llanquihue protegida por la península Centinela del lago Llanquihue. Una noche memorable durante la cual volvimos a presenciar uno de los amaneceres de luna llena que tanto nos sobrecogen ... con el espectáculo añadido de rielar descaradamente sobre las aguas del lago. A la mañana siguiente iniciamos la visita de este nuevo pueblo lacustre. El nombre de Octay viene del almacén de Cristino Ochs que estaba muy bien surtido. La gente del pueblo decía "donde Ochs hay" y de esta forma acabó oficializándose el nombre de Octay para el pequeño asentamiento que fue floreciendo. La iglesia y las casonas todavía nos siguen diciendo que estamos en "zona germana".

Iglesia de Octay en la Calle German Wulf, nombre del cabeza de familia de una de las primeras 21 familias alemanas que se asentaron en el lago en 1.852.

Residencia alemana colonial en Puerto Octay.