Los orígenes de las iglesias de los lagos que ahora estamos recorriendo son muy distintas de las levantadas en Chiloé, nada más ver la iglesia del Sagrado Corazón de Puerto Varas nos damos cuenta de donde proviene la influencia de esta región. Entre el año 1.842 y 1.845 Bernardo E. Phillipi (recolector de fauna y flora chilena para el Museo de Berlín) exploró para el gobierno chileno los lagos interiores de la zona de Osorno y Llanquihue. En 1.848 Phillipi fue nombrado Agente de Colonización en Alemania para promover la emigración hacia la zona de Valdivia. Dos años después Vicente Pérez Rosales fue nombrado Agente de Colonización en Valdivia para distribuir tierras a los colonos alemanes. Estos dos personajes fueron los impulsores de la colonización en el sur de Chile y al descubrir el lago Llanquihue tan cerca del mar lo convirtieron en uno de sus principales objetivos. Ahora no hay más que pasearse por las ciudades que se crearon en sus orillas para captar inmediatamente el ambiente germánico que se respira por todas ellas. La iglesia del Sagrado Corazón (en la foto y construida en 1.915 en madera de roble) es un ejemplo de esta colonización.

 

En Frutillar se celebran cada año las jornadas de música clásica que le dan su fama, consiguiendo una perfecta fusión entre balneario y centro de cultura. No pueden faltar en su costanera las reseñas al fabuloso evento musical que concentra artistas de categoría nacional e internacional. La herencia alemana por el gusto a las melodías clásicas se vuelve a dejar notar.