
Imposible no detenerse ante cada casa, comprobamos con alegría que tanto en San Juan (en la foto) como en el resto de Chiloé no se pierde la tradición arquitectónica y si bien muchos tejados de casas actuales ya son de uralita (más barato, rápido y duradero) por lo menos los muros son de tejuela y al pintar el metal de vivos colores le dan algo de vida a un material frío y antiestético. De este modo pueden convivir las construcciones antiguas (casa de la derecha) y las modernas sin llegar a un enfrentamiento estético.

Otra casa de San Juan, en este caso con tejuelas de cabezas alternadas. La combinación de cabezas rectas con cabeza poligonal o circular son muy frecuentes en las construcciones actuales.