
Marián escribe en el libro de visitas de la iglesia de Chonchi: "Que esta hermosa iglesia que tanto me ha impresionado perdure para siempre y que todas las generaciones puedan disfrutarla tanto como yo". Pero desgraciadamente ... el destino tenía otros planes. Tras nuestra partida de Chiloé un fuerte ciclón castigó toda la Patagonia y la isla con vientos huracanadas de más de 150 kilómetros por hora. La bella iglesia de Chonchi sufrió su furia. Su torre fue arrancada de cuajo y se precipitó en el suelo aplastando dos vehículos allí estacionados. Afortunadamente no se tuvieron que lamentar perdidas humanas pero el daño hecho al legado histórico-cultural ha sido enorme. La Fundación Cultural Amigos de las Iglesias de Chiloé es una institución sin fines de lucro -presidida por el popular y comprometido obispo de Ancud, Juan Ysern de Arce- nació hace nueve años con el objetivo de proteger, conservar y desarrollar el patrimonio cultural religioso del archipiélago. Probablemente ahora más que nunca necesitaran toda la ayuda necesaria para poder rehabilitar esta preciosa reliquia tan cruelmente dañada por la naturaleza. La UNESCO tendrá que responder también por una de sus "hijas" protegidas recientemente.