
La aventura es imprevisible y el destino y los maravillosos encuentros fortuitos siguen soplando sobre el velamen de nuestra expedición y guiándola por el mundo. Partimos de la Patagonia pero ... hemos comido calafate (pequeño fruto silvestre esférico de color azul), los patagones dicen que el que come calafate en Patagonia siempre regresa. Que así sea. La crónica de Tasmania la concluíamos con los dos recorridos que más nos habían llenado: la ruta Siria-Turquía-Irán-Pakistán-Ladakh por un lado y Australia por otro. Ya tenemos una tercera: Patagonia. Una última mirada a una tierra a la que también regresaremos.