
En nuestra ascensión también aparecen pequeños pueblos entrañables, embellecidos por el radiante (y escaso) sol y cielos azules. Las construcciones tradicionales en tejuela nos fascinan. En la foto: iglesia de Villa Amengual (152 habitantes).

Panorámica de Puerto Cisnes, un pequeño, romántico y acogedor pueblecito pesquero bañado por las aguas de Océano Pacífico que se adentran a través del canal de Puyuhuapi.

Caserón del Puerto Puyuhuapi.

Iglesia del Puerto Puyuhuapi.