En Villa Cerro Castillo, en cambio, nos embebemos de la vida ganadera y agrícola. La muestra de perros ovejeros resulta espectacular y los perros demuestran que son uno de los más inteligentes y diestros animales que tenemos la suerte de tener como amigos. Las muestras de esquila a tijera (en la foto), señalada de corderos, destreza de hacheros, aserradores a brazo, domaduras de potros ... se suceden a lo largo de las horas y los días mostrándonos la vida que en los fundos se venía desarrollando desde el siglo pasado.

 

Llega también el momento de la marca y despunte de cuernos de los terneros así como la castración de los que no se van a convertir en sementales. Algunos demuestran tenerlos bien puestos complicando el denodado esfuerzo de los participantes que les intentan echar el lazo ... embistiendo a gusto.

 

El momento más duro, la castración de los terneros.

 

El final de fiesta, música y baile.

 

¡Y que no falte el vino en bota!