
A medida que nos vamos alejando de las poblaciones más recónditas de la Carretera Austral el cielo va transformando su faz. La borrosa y triste masa tormentosa es penetrada por rayos de sol que acaban con su sombría nebulosidad para ir desvelándonos poco a poco un deslumbrante cielo azulado. De pronto los lagos y lagunas cobran una renovada vivacidad que en nada se parecía a la hastiada naturaleza que días atrás nos mostró. En la foto la unión de río Nef (lechoso verde) y río Baker (azul).

Panorámica del lago Bertrand (delante) y lago General Carrera (fondo) desde Maitén.

Lago General Carrera.