"Aquí se mezcla la historia y la colonización austral, con las maravillas de una naturaleza prácticamente inexplorada", reza una cita en Tortel. Efectivamente, el aislamiento de Caleta Tortel le confiere ese toque de algo inexplorado, virgen y puro que podemos saborear los que nos atrevemos arribar a este indómito rincón. En el muelle de Tortel se queda esperándonos nuestra montura mientras nosotros subimos y bajamos las escaleras que nos conducen por todos los rincones del tranquilo pueblo. Un asentamiento de casitas de madera salteadas por los cerros componen el poblado, como si un concienzudo maquetista hubiese diseñado con amor su particular refugio imaginario.