¿Y para dormir? Los únicos 25 metros "circulables" en Caleta Tortel (el embarcadero) tienen una rampa tremenda. Para dormir tenemos que introducir de nuevo nuestra hogar nómada en la General Carrera para recuperar la horizontalidad y dejarnos arrullar toda la noche por las aguas del río Baker que desemboca justo aquí. Pero ya no estamos rodeados de combustible, ha sido desembarcado pero parte de él todavía está en el muelle (los que quedan en cubierta son los vacíos que nos llevamos de regreso). Repartir todo lo traído requiere dos jornadas porque todo ha de hacerse a pulso, no sirven ni las carretillas, en Caleta Tortel todo son rampas de madera y escaleras. Un trabajo sobrehumano ... teniendo en cuenta que tan solo el combustible son decenas de bidones metálicos y el más pequeño es de cien litros.