
Llegó el momento de girar hacia el oeste para dirigirnos al paso Roballos, la entrada natural más cercana para reingresar a Chile. La Pampa argentina se va torneando sinuosamente a medida que nos aproximamos a los Andes. Aparecen ríos, lagos y la orografía adopta formas más voluptuosas y sugerentes cuya máxima expresiones se produce en el cañón que cobija la hacienda "Sol de Mayo" con su oasis y su cogollo de árboles. El viento sigue soplando por desquiciadas rachas, los cerros se han agrandado, los valles se han estrechado, algunos árboles emergen de la tierra, el cielo nuboso se ha aclarado. Un panorama realmente bello para despedir a Argentina y desear lo mejor a los argentinos, cuyos gobernantes han sumido su moderno, próspero y hermoso país en el caos.

Valle de la hacienda argentina "Sol de Mayo", la bella puerta de acceso al paso Roballos.