Nos despedimos del Alberto de Agostini y de su tripulación porque vamos a regresar por otro camino, se puede remontar el río Serrano en zodiac y eso es lo que nos hemos propuesto. La lancha "Río Arriba" suelta amarras tan pronto como estamos asentados con seguridad en la proa. El color lechoso de las aguas evidencia que son nutridas por la fundición de glaciares. El viento frío sigue hostigando sobre el rostro pero la sensación de libertad que sentimos en el alma al navegar veloces por el enérgico río es grandiosa.

 

Las admiradas Torres del Paine, que tímidamente vislumbramos cuando nos introdujimos por el seno de Última Esperanza, comenzaban a agrandarse a medida que avanzábamos "río arriba".

 

Un alto de la lancha "Río Arriba" permite una soberbia panorámica sobre el Parque Nacional y el Glaciar Tyndall.