
Los canales se suceden en una larga progresión que acaba cruzando la cordillera de los Andes por el inquietante paso de White, una angostura con horario regido por estrictas mareas. Tan solo se puede cruzar cuando las terribles corrientes marinas lo permiten, nos sobrecogemos cuando comprobamos la estrechez agobiante de un giro en un pasillo de tan solo 40 metros de ancho. Hemos entrado en el golfo Almirante Montt, la navegación casi ha concluido. Ahora, sobre la proa ... "Última Esperanza".