
¡Hemos llegado a América y Chile es nuestro gran salón de entrada a nuestro quinto y último continente de la Ruta de los Imperios! Juan Pablo nos lleva en su curtido 4x4 a Valparaíso, lo conoce bien y todo es fácil de su mano. El abollado conteiner que despedimos en Melbourne está de nuevo delante de nosotros y el precinto cilíndrico salta en dos pedazos ante el pellizco mortal de la poderosa tenaza que acciona el operario del puerto. Entro rápido y me muevo en los escasos treinta centímetros de pasillo residual entre nuestro vehículo y el muro del sarcófago de chapa. Todo está perfecto, el vehículo está tal y como lo dejamos en Australia, en el mismo instante en que el Montero sale de su cárcel ... la Ruta de los Imperios queda reactivada con todos sus expedicionarios en perfecto estado y reunidos de nuevo.