La naturaleza se intercala con la herencia de los asentamientos coloniales y de las construcciones de los primeros colonos siempre espectacularmente preservadas (o restauradas remarcablemente). Hoteles, iglesias, edificios de correos, colegios y casitas de campo británicamente dispuestos y decorados son una postal de la campiña inglesa. Así se nos presentan las coquetas Campbell Town, Ross, Oatlands, ... todas enamoran. En la foto el histórico molino Callington de Oatlands.

 

Campbell Town. Iglesia anglicana de San Lucas.

 

Oatlands. El colegio público.

 

En Campbell Town, delante de la perfectamente conservada iglesia de piedra Brickhill Memorial de 1.880 hay un cartel que me hace frenar, parar y acercarme a pie para estar seguro de lo que he leído. Efectivamente, lo ponía bien claro: "se alquila o vende soberbia iglesia de piedra de 130 metros cuadrados con cocina y baños". ¿Qué es esto?
Entramos a curiosear y nos topamos con una señora de Sydney cortando el césped. Ha decidido dejar el ajetreo de la gran ciudad y establecerse en este tranquilo entorno. La "iglesia" ha sido su elección, tan solo le queda retirar el cartel de "se vende" y acondicionar la propia iglesia como su casa y hogar permanente. Nos explica la peculiaridad australiana de la puesta en venta de edificios religiosos históricos y también nos muestra dentro de la iglesia las instalaciones de su uso anterior: ¡era un disco-bar!