Olas que como las garras de un tigre hercúleo han arañado la costa sin descanso durante milenios. Los Doce Apóstoles son una dentadura de caninos que la erosión ha separado del acantilado y que ahora se izan solitarios sobre el océano como colmillos sedientos de carne fresca. Muchos han sido los navíos que han sido mordidos a muerte por esta costa y naufragado irremisiblemente entre sus fauces.
¿Pero quién habla de dejarse impresionar por la historia negra del mar? Nuestra siguiente etapa implica una larga navegación por ese mismo bravío océano. Durante dos semanas abandonaremos el continente para adentrarnos en otra ínsula, la hija mayor de mamá Australia. Se trata de una isla famosa por sus "demonios" pero que realmente es el cielo.