
Arriba y abajo. Del más puro outback nos hemos introducido en el profundo corazón de la jungla y ahora volveremos a cambiar de nuevo de dimensión: viviremos la experiencia subacuática de sumergimos en los fondos marinos de la más extensa y poblada barrera de coral del planeta. La veloz nave Quicksilver nos llevará a la Gran Barrera de Coral para poder serpentear bajo el océano y situarnos cara a cara frente a sus criaturas y corales.

Llegada a la plataforma flotante Quicksilver en el corazón de la Gran Barrera. Nosotros optamos por esta opción porque consideramos que era el modo de gozar de mayor libertad. Una vez en la plataforma todo el mundo disfruta de independencia absoluta para ir y venir durante el resto de día, nadie depende de nadie y los enclaves elegidos son de ensueño. Para los malos nadadores hay barcos con fondo de cristal que parten cada 30 minutos de la plataforma y para los más expertos hay una lancha para hacer inmersiones de profundidad con bombonas de oxígeno.

Una vez bajo el agua, nos dejamos rodear por las criaturas subacuáticas de este prodigioso arrecife coralino.