Pero por encima de la jungla se elevan unas atalayas que como vigías incansables controlan esta guarida selvática. Son los montes Bartle Frere con sus 1.657 metros y el Bellenden Ker con sus 1.591. Desde ellos vemos las grandes aguas que nos propusimos alcanzar cuando partimos de Kakadu por la ruta de los exploradores: hemos llegado al Pacífico. Port Douglas y sus playas nos dan la bienvenida.