
Y lo de los cocodrilos no es una fantasía o un temor infundado, es muy fácil verlos debido a la cantidad que hay pero obviamente ... los peligrosos serán siempre los que "no vemos". Este inquietante saurio que ha llegado hasta el siglo XXI puede estar hasta tres horas sin respirar, esperando sumergido a que algo se mueva y arrastrarlo al fondo. Hay dos tipos de cocodrilos. Los de agua salada (que llaman familiarmente "salties" pero que también viven en el agua dulce), son los realmente peligrosos y mortales (en la foto). Con sus hasta 7 metros de envergadura, el ser humano es una pecata minuta entre sus afilados colmillos, lo ataca sin contemplaciones arrastrándole hasta sus subacuáticos dominios. Los llamados de "agua dulce" ("freshies"), por su parte, no suele atacar al hombre salvo que se le provoque o se sientan amenazados y con tan "sólo" dos metros no es tan feroz como el maligno tito Saltie.

¡Y es que los malignos "salties"
pueden saltar muy alto!

Los "freshies" se suponen inofensivos ... siempre que no se crea que
eres una amenza o te cruces en su camino. De una dentellada puede dejarte
tullido para toda la vida y aunque no suele causar nunca la muerte a los humanos
(no se ensaña con su víctima) es evidente que se puede morir desangrado si no
se tiene asistencia e incluso ahogado si se pierde el sentido (cosa más que
probable porque verse atacado por semejante bestia dentuda es para quedarse
paralizado ... y no creo que nadie se tire al agua para sacarnos). Los "freshies",
el la foto, son fácilmente reconocibles de sus asesinos congéneres puesto que
sus fauces son finas y alargadas en vez de tener forma triangular.