Pero lo verdaderamente bello del parque son las magníficas pinturas aborígenes de Ubirr y Nourlangie. En las rocas donde los prehistóricos artistas dejaron sus huellas se recrean escenas de un colorido y trazado remarcable. Es fácil detectar que los grabados o pinturas en la roca es una de nuestras mayores debilidades pero realmente las pinturas de Kakadu son un tesoro de incalculable valor en todos los sentidos. Los danzantes de Nourlangie (en la foto) nos dejaron hechizados.


Extracto del relato gráfico en Ubirr de la historia de los peces robados y que ofrece la posibilidad de comprobar como aplicaban sus propias leyes, leyes duras con penas de muerte en la mayoría de los casos. El robo de peces a un pescador supuso en esa historia la muerte de toda la familia que se los comió. Los lienzos petrificados son utilizados generación tras generación.


En otros casos representaban sus cazas o sus menús más habituales, como es el caso de esta tortuga.