Partimos de Coober Pedy y tras varios días de recorridos menores y un día de trabajo con los ordenadores en el oasis de Curtin Springs nos encontramos con el cuerpo varado de una corpulenta ballena despistada y muy tostada por el sol. Nos hallamos en tierra aborigen y ante la imagen sempiterna de Australia, la roca más famosa del mundo: Ayers Rock, o mejor dicho "Uluru" como la llaman los aborígenes Anangu que han recuperado su propiedad. La vamos bordeando en todos los sentidos.


Uno de los espectáculos de Ulluru: los famosos cambios de tonos de la insigne roca, como si revelaran su cambio de carácter mientras el día transcurre. Abajo es el color con el sol de las 2 de la tarde (lado norte) y arriba el que adquiere durante la puesta de sol (lado oeste).