Estamos en otra época, nos encontramos con los ancianos que venden libros religiosos y los rosarios de cuentas que enredan entre sus dedos mientras rezan.
Las mujeres uygur más tradicionales se cubren la cara con una toquilla de punto de color marrón.
Hace frío y las niñas también tienen que ponerse los gorros pero ... no cualquier gorro, uno que tenga coletas.
"Los he hecho yo mismo, ¿quieres uno?"
Las alfombras, kilims y tapices de Kashgar siguen fabricándose siguiendo las técnicas heredadas de sus antepasados.