¿Pero qué es esto? ¿Acaso nos hemos metido en un decorado de las viejas películas épicas de Hollywood? ¿Acaso aparecerá de un momento a otro Charlton Heston ataviado de Moisés y diez mil figurantes a sus espaldas? ¿Aparecerá Escarlata O'Hara levantando el puño y jurando que nunca más volverá a pasar hambre? Nada de eso. Son las puestas de sol en San Pedro de Atacama, los volcanes y las nubes del este se tiñen de carmesí cada ocaso por el sol que se acuesta por el oeste. Hemos de partir y nos regocijamos con la última puesta de sol atacameña. Estamos a 2.425 metros de altura pero mañana hemos de dormir a casi 4.400 metros de altura. Todos nos hablan de fríos tremendos con temperaturas que bajan fácilmente a menos diez grados centígrados. Pero también nos dicen que cueste lo que cueste hay que llegar allí y ver el desperezar de la tierra que cada amanecer rebufa y rebufa vapores, gases y agua hirviendo. Yo nunca he visto el espectáculo que nos describen y Vicente ... no lo ve desde 1.976, cuando recorrió Islandia. Los dos estamos impacientes, nuestro siguiente objetivo: los géiseres del Tatio.

Y si tenemos suerte ... mucho más allá ... alcanzaremos un lago que supera el Pangong Tso de 4.343 metros de altura al que llegamos en nuestra muy apreciada Ladakh (crónica 48). Hablamos del lago más alto del mundo, que se encuentra en Chile, justo en la frontera con Bolivia. Hablamos del lago Chungará ... a 4.570 metros de altura. Nos espera una etapa realmente extraordinaria.