No consideramos que se conduzca mal en Chile, no hemos tenido ningún susto, normalmente se respetan los límites de velocidad (los Carabineros escondidos con sus rádares ayudan a ese "respeto"), las señales de stop no se saltan aunque se esté en un descampado, no se acelera en un semáforo rojo recién puesto al contrario se paran, apenas se usa la bocina, los adelantamientos son correctos, no se pisan las rayas continuas, ... La verdad es que consideramos la conducción en Chile como segura pero da escalofríos ver tantas y tantas tumbas en los márgenes de las carreteras, una costumbre chilena con los muertos en accidentes de carretera. Muestra de dolor para los familiares y amigos de las víctimas y de reflexión para los que las vemos cuando conducimos. Nunca se es suficientemente prudente. En esta ocasión no han reparado en gastos y han levantado una bella reproducción de la iglesia de San Francisco de Copiapó.