Por primera vez, un acompañante virtual de la expedición que no conocemos en persona se 
desplaza desde España para convertirse en acompañante real de la ruta. Cuando Vicente aterrizó en 
Singapur con su mujer Arlette, se materializó este ansiado cruce de destinos tras dos anteriores 
intentos fallidos de reunión (Pakistán y Sudeste Asiático).