Desde que el Pimai anunció la llegada del nuevo año y con él las lluvias, los monzones no han querido ser irreverentes y han acudido fiel a su cita anual. El paso por la ciudad de Phitsanuluk nos vuelve a recordar la furia con la que los ríos están recibiendo las lluvias de este año. El río Mae Nam Nan se ha desbordado ya por varios puntos, algunas calles de la ciudad están inundadas y los trabajos esforzados de las fuerzas municipales no tienen ni un segundo de respiro. Intentan desatascar lo poco que emerge de los arcos de los puentes, donde todo tipo de inmundicias que el río arrastra podrían obstruir los pasos de agua ... y la violenta e imparable corriente derribar el puente que haría efecto de valla.