Chiang Mai es la ciudad preferida de los tailandeses por su rica historia, su floreciente comercio y sus bellos y numerosos templos. Emprendimos el descubrimiento de la ciudad diurna con un ánimo que se fue empapando de sudor a medida que avanzaban las horas. Los templos se sucedían sin cesar así como el trasiego de los fieles con sus ofrendas a su idolatrado Buda y sus incondicionales guardianes: las serpientes-dragón Nagas y los monjes.