Su restaurante "L’elefant blanc" (El Elefante Blanco), en terraza totalmente abierta hacia el precioso jardín, permite disfrutar de una buena selección de platos típicos laosianos y comida europea a precios muy razonables y en un ambiente que se presta a la relajación después de un intenso día por la cálida ciudad de Luang Prabang. (Más fotos en link)


El pequeño bar "Le rendez-vous" (La cita) sigue con la tónica general de recreación del ambiente colonial con mobiliario de caña y decoración autóctona y viajera (incluso han puesto una antigua maleta de cuero rígido coronada por un no menos antiguo salacot).